MI AMIGO, MI HERMANO

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MI AMIGO, MI HERMANO

Si alguien me preguntara “¿Oye tú dónde conociste a Rodrigo?” tendría que decirle que a mi amigo Rodrigo le conocía desde siempre, que estuvo ahí desde siempre que yo recordara.

Es (lees bien, “es” porque me niego a hablar de él en pasado aunque haya muerto, porque estas líneas son mi particular homenaje a los muchos momentos vividos con él) alguien que desde que lo conocí siempre estuvo a mi lado para todo.

Siempre estuvo más o menos cerca, más o menos visible, pero siempre para mí.

Siempre paciente, queriéndome a su modo.

Y eso era algo que yo sabía, se notaba por sus actitudes y sus acciones.

Rodrigo era mucho más, era a veces colega, a veces amigo, a veces hermano.

En mi memoria mil recuerdos se pelean por jugar hasta que llore por alguno de ellos que termine de romper el dique de mi corazón desbordando los párpados que contienen las lágrimas.

Tras mis retinas mil imágenes de vivencias en lugares donde lo pasamos genial con la cuadrilla.

Recuerdo las risas, las juergas, las miles de experiencias vividas (no sólo juergas, también trabajo y temas serios) y dentro de todo ello no recuerdo nada negativo.

Jamás hubo una palabra negativa entre él y yo.

Jamás hubo un feo entre nosotros.

Nunca tuvimos un rato malo.

Nunca hubo un mal rollo entre nosotros.

Rodrigo, te voy a echar de menos siempre porque eras mi amigo, de esos amigos que se escribe con mayúsculas.


Te recomiendo que leas cada post mientras escuchas la canción que elegí para acompañarlo.

Espero que ambos te gusten y la combinación aún más.

Si te ha gustado tienes otras publicaciones para leer en:

Voy pasando páginas

©Victoria de la Fuente

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia los

hechos  aquí relatados y los personajes son invención de la

autora

Fuente de la imagen Pixabay

FUIMOS

FUIMOS

Fuimos ganasFuimos pasiónFuimos el miedoFuimos el quiero y no puedo.

Y al final hemos llegado al punto de ” no podemos“.

Fuimos el vamos a intentarlo entre tartamudeos y medias sonrisas. 

Fuimos el “vamos a darle en la boca a esa gente que no dan nada por nosotros”.

Y también fuimos el temor a cagarla, ufff que sí. 

Fuimos eso en lo que jamás nadie confió.

¿Verdad que no, mi amor?

¿Verdad que sí, mi amor?

Simplemente somos lo que quisimos ser, lo que quise, lo que quisiste, (sobre todo lo que tú quisiste) lo que construimos aunque nadie tuviera fe en que llegara a buen puerto… ¡a ningún puerto!

Y a fin de cuentas aquí estoy, aquí estás, aquí estamos, en nuestro puerto. 

Borrachos de amor. Embebidos de satisfacción

Con la vida, un día recta, un día curva… y es que eso es esto de vivir. Trazos. Un arte, como un cuadro.

Trazos de un río en un mapa, meandros caprichosos que parecen dibujos de un niño que nos juega malas pasadas cuando está repugnante antes de irse a dormir pero no puede por lo cansado que está. 

La vida nos está dejando ver qué dura es y tú y yo le estamos demostrando de qué pasta estamos hechos mi amor. 

Y es que estamos hechos de “pasta de miradas”, “pasta buenos días vamos a luchar este día”, “pasta discutir con reconciliación”, de “pasta proyecto común”, y una pasta muy importante “pasta respuesta”, “pasta ayuda al otro que te necesita”.


Te recomiendo que leas cada post mientras escuchas la canción que elegí para acompañarlo.

Espero que ambos te gusten y la combinación aún más.

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SOY YO

SOY YO

Mirando por la ventana entre clases creí verte en unas escaleras que van a dar al claustro de la universidad que tú me enseñaste, pero no era más que un turista más de tantos que veo a diario pasar por aquí. Así como tú no eras más que un hombre más de los que van de turismo sexual aunque tenga una mujer en casa, aunque lo mantenga y sea una mujer bella, trabajadora y excepcional.

Aquella tarde me dio por recordar los momentos pasados contigo y descubrí que eras un ser vacuo, sin sentido ni sentimientos, que diría cualquier cosa con tal de obtener lo que fuera que andabas buscando y en mí no encontraste.

La verdad es que desde que he ido alejándome de seres como tú la vida es distinta.

Las energías se mueven según nos movemos, eso lo tengo claro, si me paso el día autocompadeciéndome y embutida en un mar de pena sobre mi mala situación está claro que seré engullida por cada ola que lama mi cuerpo, pero si por el contrario al abrir los ojos decido cómo voy a escribir cada paso que dé seré la autora material de mi día, mi semana, mi mes, mi vida.

La vida sí es un libro en blanco, como tú me decías, pero no después de un problema, sino cada día que me levanto y lo hago con ilusión, con expectativas y con ganas.

La vida es como me decía mi gran amiga Raffaella, para vivirla en “modo gato”, porque ella defendía que los gatos no tienen consciencia del día de ayer, que sólo recuerdan el hoy, y por eso son felices; aunque yo no veo muy clara esa teoría, a fin de cuentas los gatos, tú y yo vamos aprendiendo día a día con la práctica y de lo que se llama “ensayo – error

Me levanto a la vida, con mi mejor amiga que soy yo, YO y lo hago con mi mejor disposición para encarar el día, para enfrentar cada desafío, y si los resuelvo bien y sino… pues lo dejo para mañana que ya no puedo sobrecargarme como hacía antes, ni debo.

La vida es un libro en blanco cada día porque no me compensa cargar con las malas historias que tuviera el día anterior, ni con las de nadie.

Si alguien quiere meterme en una historia que sea de risas, de amor, que sea una historia sin final en la que compartamos momentos geniales y ambos nos aportemos experiencias, desde luego no estoy aquí para historias negativas ni contaminantes.

Yo no quiero ni puedo ser el paño de lágrimas de nadie, ni soy nadie para dar consejos ya que si los doy lo hago en base al momento vital en el que estoy y a mi experiencia lo cual no es aplicable a todos.

En cualquier caso te recuerdo pero no te extraño.

Te deseo lo mejor aunque no fueras bueno conmigo.

Porque así es como deseo ser.


Te recomiendo que leas cada post mientras escuchas la canción que elegí para acompañarlo.

Espero que ambos te gusten y la combinación aún más.

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SI ME QUIERES…

Si me quieres respetas mis elecciones.

Si me quieres respetas mis tiempos.

Respetarás a las personas que elijo amar, pero sobre todo aquellos que puedo y debo amar por ley de vida.

No me harás elegir entre tú y ellos.

Si me quieres respetas y no me gritas, ni mucho menos me insultas.

Si me quieres confías y crees en mi criterio, no pones en entredicho mis palabras creyendo a cualquier desconocido que intente interponerse entre los lazos que nos unen.

Las personas que quieren no lo dicen, lo demuestran sus acciones, no estrangulan la vida de los que presuntamente quieren para obligarles a que hagan su voluntad.

Querer no es amar y no todos son capaces de querer o amar incondicionalmente.

En ocasiones cuando no se ama de la forma adecuada es mejor una retirada a tiempo que una mala batalla que nunca será una victoria.

 


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EL CERO A TU IZQUIERDA

 

EL CERO A TU IZQUIERDA

A veces siento que soy sólo el cero a tu izquierda y no sé porqué me tratas así, porqué parece que para ti a veces no existo, soy alguien nulo.

Otras veces sin embargo soy el blanco de todas tus burlas, escondes tras las bromas con ironía mierdas que sabes que me dañan más allá del alma, más profundo de la piel y el tuétano de los huesos, pero aunque lo sabes parece que no te importa, simplemente contemplas como ruedo en mi dolor, cuan tu cero que soy y me sitúo a tu izquierda, el lugar del “sin valor”.

Casi parece como si fuera una mala película que estuviera viendo en un “travelling” infinito en el cual todo lo que otrora te conté ahora usas en mi contra para dañarme, como una madre manipuladora suele hacer.


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